9 de octubre de 2018

Rendición

Tiritan en otoño las hojas de los árboles,
nubes rojizas solitarias divagan por el cielo,
sobre el tejado crujen las pisadas de un gato.

Restos de manzanilla flotan en la taza,
el reloj marca la hora incierta,
los ojos se detienen.

A mi lado la silla de mimbre mirando a la ventana.
La tarde alberga un agridulce sabor,
una premonición, palabra o abismo.

La montaña, en silencio, contempla mi derrota.